Número 26 - Año 4 - Mayo de 2016

25/03/2016

Cruce por la identidad: ¡objetivo cumplido!

Travesía por los caídos

Cuatro nadadores amateurs, oriundos de Mar del Plata, unieron las Islas Malvinas con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la identificación de los soldados no reconocidos.

foto del periodista

Agustín Casa 

Soldado argentino sólo conocido por Dios. La inscripción se repite en 123 lápidas en el cementerio Darwin de las Islas Malvinas. Se trata de las tumbas de 123 ex combatientes argentinos, muertos en combate, que aún no han sido identificados y mantienen el rótulo de NN desde 1982. La fundación No me olvides promueve el proyecto ADN, que exige la identificación de los soldados desconocidos a través, precisamente, de la realización de exámenes de compatibilidad genética. La iniciativa tomó carácter oficial cuando en 2012, en el acto recordatorio del 2 de abril realizado en Ushuaia, la, por entonces, presidenta Cristina Fernández de Kirchner hizo el anuncio. El 14 de junio de ese mismo año fue presentada en las Naciones Unidas. En la actualidad “han sido tomadas las muestras de sangre de la mayoría de los familiares que aceptaron esta propuesta y se está al aguardo del permiso del gobierno británico para realizar a través de sondas, pequeñas muestras óseas de las tumbas para comparar el ADN con los de los familiares sin tener que retirar ningún cuerpo”, afirman desde el sitio web de la fundación. No obstante, las madres y los familiares de esos muchachos no descansarán hasta que sus hijos sean reconocidos.

cruce-por-la-identidad-2

La delegación marplatense visitó el cementerio Darwin.

Parte de ese sentimiento de falta, vacío y angustia lo transmite el documental Héroe Corriente (2014), dirigido por Miguel Monforte, que narra la historia de vida de Julio Aro –un excombatiente de Malvinas que participó del conflicto bélico con apenas 19 años y que actualmente preside la fundación No me olvides-. Un grupo de marplatenses quedó impactado con esa historia y esas imágenes que aún conviven en el imaginario colectivo. Ese efecto de incomodidad los llevó a involucrarse a través de una acción concreta. Los nadadores amateurs Adrián Echevarría, Guido Ganim, Diego Picardo y Martín Sánchez se propusieron un objetivo: unir la Isla Gran Malvina con la Isla Soledad a través del estrecho de San Carlos. Y de esa manera, difundir la misión del proyecto ADN y generar conciencia sobre la importancia de la identificación de los caídos.

Soldado argentino sólo conocido por Dios. La inscripción se repite en 123 lápidas en el cementerio Darwin de las Islas Malvinas.

El equipo necesitó un año de preparación para adecuarse a las condiciones ambientales que padecerían en el archipiélago –bajas temperaturas, fuertes vientos, agua fría, corrientes marinas-. En ese sentido, fueron fundamentales los entrenamientos coordinados por Claudio Plit, otrora campeón mundial de nado en aguas abiertas, y el profesor Andrés Rosso. Aprovecharon el invierno marplatense y las bajas temperaturas del mar en esa época con la idea de emular parte del contexto que encontrarían en marzo en Malvinas. En primera instancia, los ejercicios los hicieron con trajes de neoprene. Más adelante adquirieron unas mallas especiales, para soportar las bajas temperaturas, que utilizaron en suelo malvinense.

La delegación marplatense arribó a Malvinas el sábado 12 de marzo. El miércoles 16, los cuatro nadadores, luego de algunas jornadas de entrenamiento in situ, lograron atravesar los seis kilómetros que separan, a través del canal de agua, a los puntos conocidos como Fanning Head y Creek Point. Lo consiguieron aproximadamente en 1 hora 45 minutos, en un día soleado, con mucho viento, y una temperatura de 9 grados en el mar.

cruce-por-la-identidad-3

Los nadadores recorrieron 6 kilómetros en una hora 45 minutos.

“Un avión Hércules de la fuerza aérea británica paso una y otra vez por encima nuestro antes y durante la nadada observando cada movimiento que hacíamos”, relataron por redes sociales sobre el momento de la travesía. Tras cumplir el objetivo, los integrantes de la delegación se dirigieron al cementerio Darwin para ofrendar una malla con la que entrenaron durante un año y con la que unieron las islas.

Los nadadores marplatenses unieron la Isla Gran Malvina con la Isla Soledad para generar conciencia sobre la importancia de la identificación de los caídos.

“Agradecemos eternamente a nuestras familias que minuto a minuto nos acompañaron, como así también a cada uno que desde su lugar nos apoyó en cada brazada”, publicaron los artífices de la travesía en su página de Facebook. Decenas de medios marplatenses y nacionales se hicieron eco del gesto de este grupo de amigos y siguieron con atención las novedades que llegaban desde las islas.

El proyecto ADN logró mayor visibilidad. Adrián, Guido, Diego y Martín se convirtieron en verdaderos héroes de nuestro tiempo. Su gesta será recordada por miles. Y su compromiso con los caídos, con sus familiares, con la memoria no termina acá. El Cruce por la Identidad, que tendrá su documental a partir de las imágenes generadas por el camarógrafo Bernardo Boucho, sólo se completará cuando esos soldados sean identificados.

Share this:

Deja un comentario