Número 26 - Año 4 - Mayo de 2016

25/03/2016

Pablo Campodónico, arquero y capitán de Aldosivi / Ph Fiorella Mattera.

“Me gusta el arquero que arriesga”

Pablo Campodónico, arquero y capitán de Aldosivi, nos habla sobre sus comienzos, sus referentes en el arco, las diferencias entre el ascenso y la primera división, el presente del club marplatense y su futuro profesional.

foto del periodista

Gastón Luis

Pablo nos recibe  en el ambiente familiar de su nuevo gimnasio, ubicado en el puerto. Se lo ve contento al hablar de su carrera e  ilusionado con sus nuevos proyectos. Confiesa que todavía mira videos de René Higuita y  destaca permanentemente la importancia del cuidado físico en los deportistas profesionales.

-¿Cómo arrancaste? ¿Cuándo te diste cuenta de que te gustaba atajar?
-Fue gracioso porque arranqué en Temperley jugando de 5. Mi viejo no me dejaba jugar en otro puesto para no lastimarme, entonces atajaba. Un día me dijeron “atajás bien, ¿por qué no te pasás al arco?”. A la semana nos fuimos a un mundialito ahí en Temperley y  a los 17 años subí a primera como arquero. Ya no podía cambiar (risas).

-¿Qué es lo que más te gusta del puesto?
-Obviamente tiene cosas malas porque cuando te hacen muchos goles uno tiene ganas de salir a  jugar de 9. Lo más lindo es cuando atajás una pelota decisiva, o algún penal. Eso para los arqueros es como hacer un gol, es lo que podemos contribuir al equipo.

-¿Los arqueros son distintos?
-Creo que sí. Psicológicamente uno tiene que estar muy bien de la cabeza. Porque a veces te llegan una vez, es gol y no la tocaste. Somos especiales porque nos tiramos, nos lastimamos. Te comés un gol tonto y sos muy criticado. Hay que estar muy fuerte de la cabeza para ir a cortar un centro o salir jugando con los pies después de un error.

-¿La frustración se va trabajando?
-Sí. Llega un momento en que sabés que los goles tontos son comunes en un arquero porque hoy les está pasando a todos. Arqueros reconocidos cometen errores y ahí entendés que esas cosas pasan y lo superás. La crítica duele porque no pasa porque uno sea malo, son malas decisiones. Esta pelota se mueve mucho, hay equipos que juegan con la cancha regada y la pelota es un jabón. Son todas cosas que la crítica no ve.

-¿Alguna vez dijiste qué hago acá?
-Sí, más de una vez me quise ir de la cancha. Pero lo bueno es que en una semana tenés revancha y si la cosa te va bien, la cabeza te cambia y te dan ganas de seguir.

-Y en contraposición a eso. ¿Algún partido del que tengas un buen recuerdo, o que haya sido especial para vos?
-Hubo muchos. Soy hincha de Temperley y tuve la suerte de ascender con ese club. Ese fue un buen momento. Después el ascenso con Aldosivi, porque en 20 años de carrera nunca había jugado en primera. Y partidos importantes, los que les ganamos a Boca, a River, a Independiente y a San Lorenzo, porque  van a quedar en la historia del club y en mi recuerdo.

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Foto Diario Olé.

“Creo que los jugadores de fútbol se tendrían que entrenar un poco más. Hay que potenciar al jugador de fútbol, agregarle más cosas al talento que tiene”.

-¿Qué diferencias encontraste cuando pasaste del ascenso a primera?
-Lo que cambia en la primera división en relación al ascenso es la velocidad y precisión de los jugadores. Te llegan y te hacen el gol, no se equivocan tanto. En la B tenés mayor participación porque los jugadores no tienen tanta claridad y se equivocan un poco más, por eso es más común salir figura del partido.  En primera enfrentás a algunos jugadores que son los mejores del país y se hace difícil atajarles una pelota.

-¿Se achica el margen de error?
-Si, por ejemplo en la B metro te tiran centros mucho más llovidos y podes salir a cortar fácil. En primera de tres te hacen uno, es muy difícil.

-La técnica del arquero ¿se puede mejorar de grande o la tenés que aprender de chico?
-Se practica de chico pero uno agarra experiencia cuando tiene más larga edad. Con las repeticiones se hace la perfección pero hay que repetir mucho. Lo fundamental en un arquero son las decisiones que toma, más allá de que puedas saltar un metro de alto si salís a destiempo o mal, la decisión es incorrecta. Cuando uno es más grande toma mejores decisiones.

-Si tuvieras que compararte con lo que eras 10 años atrás. ¿Qué diferencias encontrás?
-Yo me sentí muy bien de los 30 años en adelante, fue cuando mejor me sentí. Creo que se debe a la repetición constante, uno le agarra la mano a la técnica para salir a  cortar o empieza a ser más tiempista para saber cuándo un jugador le va a pegar al arco o va a amagar.

-¿Y en cuanto a la personalidad del arquero, la fuiste trabajando?
-Siempre me costó mucho hablar, gritar, criticar a un compañero porque no marca. Es el día de hoy que no lo hago. No puteo a mis compañeros ni los critico como hacen otros arqueros. Obviamente que es importante que el arquero ordene pero tampoco es necesario gritar o levantar los brazos para remarcar algo. En cuanto a la personalidad, si no la tenés no podés ser arquero. Es un puesto muy ingrato, pero yo siempre tuve la suerte de saber sacar fuerzas de los malos momentos. De esa manera podés cerrarle la boca a los que te critican o demostrarle al técnico que estás capacitado para ser titular.

-¿Qué tiene que tener el buen arquero?
-Primero saber decidir correctamente. Siempre rescato a Barovero porque suele estar bien parado, siempre sale correctamente. Por otro lado tiene que ser tiempista, saber elegir cuando adelantarse y cuando no, saber dónde está parado. Obviamente después  a todo eso hay que complementarlo con la fuerza de piernas y otras cosas. Siempre hablo de Trípodi porque creo que es un arquero muy completo. Tiene mucha potencia, sale bien a cortar, le pega bien con los dos pies, tiene mucha potencia de brazos también. Son arqueros que tienen velocidad, son tiempistas, que no se equivocan, que arriesgan.

“Los mejores momentos que tuve en el fútbol los pasé en Aldosivi”.

-Con respecto a eso, ¿preferís un arquero arriesgado y dominador del área o uno de reflejos y atajador bajo los tres palos?
-Me gustan los dominadores del área. No me gustan los que vuelan de más, soy muy crítico de eso (risas). A simple vista uno sabe qué pelotas son para volar y cuáles no, no me agrada el que vuela en todas las pelotas. Prefiero el salidor y el que arriesga.

-Me hablaste de algunos referentes del futbol local. ¿Quiénes son tus referentes a nivel internacional?
-Mis referentes siempre fueron Higuita, Mondragón, Córdoba. Me gusta el arquero que arriesga, el que es completo, el que sale a cortar los centros. Te nombro los centros porque creo que es de las cosas más difíciles del arquero.

-¿Tuviste algún técnico del que aprendiste mucho o que te hizo dar un salto?
-Muchos. Teté es uno de los técnicos más importantes que tuvo Aldosivi. Franco también, porque era una persona a la que querías matar todos los días pero me ha hecho ser mejor, perfeccionar las cosas que me faltaban. De todos rescato algo, el gato Daniele fue arquero y me ha dejado cosas que puedo aplicar en los partidos.

-¿Qué representa para vos Aldosivi?
-Todo, creo que los mejores momentos que tuve en el fútbol los pase acá. No me pinté el escudo por respeto, porque ya tengo hecho el de Temperley, pero me hice un tatuaje de un barco con la bandera de Aldosivi para por lo menos representar lo que quiero al club. Hoy lo poco que me conocen es gracias a Aldosivi.

-¿Cómo es el día a día con la gente, el hincha del club?
-Siempre me han tratado muy bien. Estoy eternamente agradecido a la gente porque es la que te permite estar mucho tiempo en el club. Es la que te banca, te aplaude, y eso hace que los dirigentes quieran que te quedes, porque le estás dando alegrías al hincha.

-¿Te imaginas retirándote en otro club o es imposible?
-No, yo creo que acá en Aldosivi. Soy hincha de Tempreley y también me hubiera gustado, pero mi edad y mi presente me acercan a Aldosivi. Si no es en Temperley, en el único club en el que me voy a retirar es acá.

-Si tuvieras que describirlo, ¿cómo es el torneo de primera división en Argentina?
-Creo que se ha emparejado muchísimo en los últimos años. Los equipos chicos y recién ascendidos hacen buenas campañas y son capaces de enfrentar a Boca o River y ganarles. No creo que los clubes grandes hayan retrocedido, sino que los chicos han crecido y eso lo hace más interesante.

-¿Cómo hicieron ustedes para mantenerse en primera y ser competitivos? ¿Cuál fue la clave?
-Creo que la clave fue lo que hicieron los dirigentes, traer gente importante con experiencia. Haber traído a Lugüercio, a Lequi, a Díaz, a jugadores con recorrido en clubes locales y del exterior. Hoy mismo tenemos a Llama, un jugador que hace la diferencia. Lo acertado fue apostar a gente importante.

-Y esa gente ¿qué le aporta al grupo más allá de lo futbolístico?
-Son jugadores que saben manejar los partidos desde lo anímico. Cuando vas ganando pueden enfriarlos, cuando la cosa va mal hacen que los demás no bajen los brazos y vayan siempre para adelante. Se ponen a la altura de los jugadores más importantes de Argentina.

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Ph Fiorella Mattera.

“La toma de decisiones es fundamental en un arquero”.

-¿Tenés pensado seguir vinculado al fútbol en un futuro próximo?
-La verdad que no y sí (risas). No me gustaría ser técnico, pero si aportar experiencia en algún club desde otro lugar. Creo que los jugadores de fútbol se tendrían que entrenar un poco más. Hay que potenciar al jugador de fútbol, agregarle más cosas al talento que tiene.

-¿Pensás que le falta a la parte física?
-A lo físico y a lo que hacen fuera del club. No es lo mismo levantarse y comer facturas que comer tostadas con mermelada. Alguno dirá “no importa, total juego”. Tampoco es lo mismo saltar 20 centímetros que 40.  Me gustaría hacerles entender eso a los jugadores y darle una mano al cuerpo técnico o los dirigentes. Creo que a cualquier jugador que llega a un club se le paga para ser 100% profesional y de esa manera aportarle lo mejor al equipo.

-En cuanto a este nuevo proyecto, ¿cómo surgió?
-Abrí este gimnasio y lo vinculé al CrossFit porque es una actividad que a mí me ayudó mucho. Por eso quiero que el  futbolista se pueda entrenar más. El hecho de sumarle este tipo de rutinas hace que pueda estar un paso adelante de los rivales. Estar bien entrenado es fundamental para que el cuerpo no tenga daños. Yo lo comprobé, a mi edad entreno doble o triple turno y me siento bien. Gracias a eso me saqué muchos dolores de espalda, cintura, rodilla. Incluso hace como cinco años que no me lesiono. El jugador de fútbol a veces ni siquiera elonga bien y eso es fundamental para no lesionarse y adquirir más velocidad. Hay que comer bien, descansar bien, son cosas importantes que uno fue aprendiendo de grande. A raíz de eso abrí este gimnasio y le doy prioridad a mis compañeros y a los jugadores marplatenses. Me interesa que sean conscientes de que estando mejor entrenados les va a ir mejor en su carrera.

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