Número 26 - Año 4 - Mayo de 2016

27/02/2016

Martín Passeri, un apasionado por el surf.

“Correr una ola te genera una sensación de adrenalina, vértigo e inconsciencia”

El reconocido surfista Martín Passeri habla de sus comienzos, la pasión por el deporte, los prejuicios del ambiente, sus referentes del deporte y la vida, la competencia internacional, el presente del surf y su futuro profesional.

foto del periodista

Gastón Luis

Martín Passeri podría ser presentado a partir de sus títulos. Fue 5 veces campeón nacional (el último en 2012), campeón latinoamericano en 2012 y ganador de 15 eventos internacionales, entre otros logros.  Sin embargo, eso no alcanzaría para definir lo que simboliza en el mundo del surf y el deporte en general.  Un profesional capaz de disfrutar del mar sin importar si se trata de una ola en Hawái o Mar de la plata, de una playa de California o Brasil.

Martín comenta que admira a las personas por diferentes aspectos. Se muestra seguro y por momentos sensible, en especial cuando habla de su familia.

-¿Cómo empezaste a surfear? Sé que tu papá tuvo que ver con eso

-Empecé a los 5, 6 años. Mi viejo sin saber nada de surf me metió con una tabla de mi primo y me empujó en una ola. Yo llegué parado hasta la orilla en Varese. Papá era guardavida y enseguida llamó a un fotógrafo. Yo creo que me enganche desde ese día.

Igualmente creo que el surf es un deporte que nunca terminás de aprenderlo. No importa tu nivel, siempre es un desafío personal. Podés ser un aficionado de por vida y nunca perder esa pasión de correr olas.

-¿Qué es lo que más te gusta del surf?

-Es ese momento en que no sabés qué está pasando. Cuando estás corriendo una ola tenés una sensación entre adrenalina, vértigo e inconsciencia. Es medio automático, todo pasa en un momento y después decís “uff, estuvo buenísimo”. Y a veces ni te acordás de lo que pasó. Es una mezcla de sensaciones que si tuviera que explicarlas no encontraría una definición.

“Todos deberíamos tener la misma posibilidad de practicar cualquier actividad, independientemente de nuestra movilidad o capacidad”, Martín Passeri.

-Cuando empezaste ¿te tuvieron que bancar? ¿Fue difícil conseguir sponsors o llegó todo rápido?

-No sé si difícil, pero siempre hubo que buscarle la vuelta. Ver qué querían las marcas y conseguir los recursos suficientes para seguir compitiendo. Léase viajar o comprar mis tablas. Para cubrir tus gastos le tenés que brindar a la marca una devolución a través de la imagen. Una calco, nombrarlos en entrevistas, lo que necesiten. En definitiva siempre tuve que trabajarlo pero también me ayudaron mucho. No fue difícil, pero nunca me relajé, siempre trato de ir por más en ese sentido también.

-En otras entrevistas comentaste que a algunos competidores latinoamericanos les costó meterse en el mundo del surf por el racismo que hay en el ambiente. ¿Considerás que todavía es un deporte con muchos prejuicios?

-Considero que todavía los tiene. Sigue siendo un deporte que segmenta mucho. Las potencias marcan el ritmo y el estereotipo, y hasta a los mismos medios de comunicación les cuesta salir de eso.  Eso lo marcan Australia y Estados Unidos. Incluso los brasileros fueron muy asediados por ser distintos, más pasionales y expresivos. Lo mismo pasó en el resto de Latinoamérica. Igual en la región, el surf creció tanto que se les hace muy difícil no aceptar a un Carlos Muñoz o un Gabriel Villarán, el talento que tienen supera todo estereotipo.

-¿Tuviste miedo de no encajar en ese ambiente?

-Tuve ese miedo a llegar, que no me acepten y no poder formar parte. Pero después termina por no importarte formar o no formar parte porque sabés que uno es tan surfista como ellos, y encarás para otro lado. Buscás tu camino, tu historia. A mí siempre me costó más encajar en el molde local que en el internacional. Siempre tuve más aceptación en Brasil y otros lugares de Latinoamérica que en Argentina.

-¿A qué crees que se debe eso? 

-Puede ser que sea porque acá somos más prejuiciosos. En otros lugares son más relajados, más desprejuiciados.

-Hay muchos chicos que hacen surf. ¿Cómo te diste cuenta de que te podías dedicar a esto, de que podías dar el salto?

-Para mí siempre fue un sueño, pero me di cuenta en el momento en que gane el primer Campeonato Argentino en el 97. Ahí fue cuando conseguí mi primer sponsor para vivir de esto y no tener que seguir arreglando tablas, paseando perros o manejando el camión para un frigorífico.  Siempre quise vivir del deporte, pero ahí me di cuenta de que estaba empezando a suceder.

-¿Quiénes han sido tus referentes?

-Mi primer referente fue mi viejo, pero a nivel surfístico fue Martin Potter, campeón del mundo en el 89. Yo le miraba mucho el estilo, la fuerza, los riesgos que tomaba y siempre me gustó esa impronta. Después a nivel local Leo García y César Colombo fueron los que siempre admiré. Seguido por Sebastián Galindo o Maxi Siri que es más chico que yo, pero son gente que los ves y admirás lo que hacen sin importar la edad. Obviamente creo que  Kelly Slater sigue siendo el referente indiscutido, un tipo que siempre revolucionó el deporte donde estuvo. Es siempre el hombre a seguir.

-¿Qué admirás de todos ellos?

-Todo. Me gusta admirar a la gente por diferentes razones. Están los que admiro deportivamente y no personalmente. Están los que admiro personalmente aunque no sean deportistas. Están los que admiro por ser deportistas de elite y a la vez buena gente.
Cuando un deportista grande puede tener la madurez para compartir su conocimiento y a la vez ser buena gente, ese es el deportista que termino admirando.

Passeri 2

 

-¿Cómo surgió lo de Nicolás Gallegos? Tuvo una repercusión muy grande.

-Fue increíble porque la publicación que más visitas tuvo decía que me habían descalificado, pero ese dato era falso. Fue una idea de un amigo que filma, le dije contá conmigo. Eso fue surgiendo a partir de toda esta gente que se fue sumando. Queríamos que el mensaje llegue a la gente para que entienda que está bueno que pasen estas cosas. Entre Nico y yo se forjó una linda amistad que hizo que nos olvidemos del video.  Surgió el desafío de pararnos en la tabla durante esa semana de competencia. Yo quizás descuidé la preparación para el campeonato, pero perdí  en cuartos de final compitiendo normal. No perdí en competencia por meterme con Nico al agua. Eso está bueno que la gente lo sepa porque se tergiversó la información.
Fue muy difícil pararse, ni yo lo había hecho nunca ni él lo había podido lograr. Nos paramos el último día que teníamos, cuando ya terminaba el evento. Realmente fue muy difícil, durante varios días no lo podíamos lograr y terminábamos muy cansados. El día que lo conseguimos fue la gloria.

“Si uno quiere ser competitivo hay que surfear siempre, aunque tu mejor amigo te diga que esa tarde el mar está malísimo. El secreto es meterse al agua todos los días en la condición que sea”, Martín Passeri.


-¿Para vos eso fue como ganar un campeonato?

-Mejor, por eso dije que fue la mejor ola que corrí en mi vida. Porque realmente fue una ola compartida, una ola que tenía que ver con un mensaje, quisimos crear conciencia de que todos deberíamos tener la misma posibilidad de practicar cualquier actividad, independientemente de nuestra movilidad o capacidad.

-Si tuvieras que comparar las sensaciones que tenías cuando te metías al agua hace 15 años con las que experimentás hoy, ¿qué diferencias encontrás?

-Pasás por momentos en que todo te sorprende, pasás por otros donde estás en búsqueda de algo muy puntual. Alguna aptitud física, alguna maniobra o algún desafío en cuanto a resultados deportivos. Después tenés el tema de lo que te apasione. A mí me gusta surfear y no me importa cómo esté el mar. Hoy el mar estaba chiquito, feo y a la mañana me metí igual. Hace 35 años que hago lo mismo, vengo de Hawaii de agarrar olas enormes y veo una de medio metro acá y me meto igual.

La diferencia que encuentro hoy es que tengo familia y responsabilidades, no puedo decir me voy dos días a Necochea porque va a haber olas. Hoy tengo que averiguar antes si va a haber olas y dejar todo ordenado para cuando vuelva a laburar, entonces es como que el día que lo podés hacer lo valorás el doble.

-¿Cómo es competir afuera en relación a la competencia local?

-Cuando voy afuera tengo la ventaja de que soy un amante de mi país, me llevo la bandera en el bolso a cada lugar que voy. Voy a fondo, a todo, porque tengo como un propósito mayor.
En Brasil, por ejemplo, a veces encontrás  un nivel superlativo tanto en los surfistas profesionales como en el deportista amateur o el que tiene un chiringo en la playa, eso te lleva a exigirte al máximo y desafiarte. En mi país la desventaja es que conozco mucho a los chicos con los que compito, muchos son amigos. Uno ya conoce el nivel de los demás. Afuera saco todas las armas, voy a fondo. En cambio, en mi país siento mucho más la presión de obtener un buen resultado.

-¿Cómo te motivás para competir a nivel nacional después de haber ganado tanto internacionalmente?

-Mi motivación por competir parte desde un lugar que es mejorar lo que hice en todo sentido, tanto actitudinal como deportivamente. Yo no compito con los otros chicos, compito contra mí mismo, contra mis dudas, mis miedos, contra mi edad. Mi motivación es poder hacer lo mejor posible siempre, en el marco que sea. Si lo hice ocho puntos lo quiero hacer nueve. De esa manera, siento que no necesito una motivación externa, todo viene desde adentro.

-Has declarado que no te considerás un surfista de los más talentosos, pero que a algunas carencias las complementás con otras cosas. ¿A qué te referías con eso?

-En mi forma de pensar, la disciplina está primera. Después, algunas carencias pueden ser compensadas por entrenamiento, disciplina, preparación, estudio. Igualmente el tipo talentoso tiene la ventaja de que es un deporte de mucha coordinación. Peor hoy en día la vara subió y hay atletas talentosos surfeando, entonces tenés que maximizar todas tus capacidades para llegar a tu mejor versión posible.

-¿Qué tiene que tener un buen surfista en general?

-Una voluntad muy grande para poder soportar la gran frustración que te genera el deporte en tu curva de aprendizaje. Muchas ganas de enfrentarse a sus miedos. Tiene que animarse a desarrollarse en cualquier condición de mar, porque un surfista completo es el que puede correr tanto una ola de 1 pie y reventarla como una de 7,8 metros. Es esa actitud y esa garra de ponerse en manos del mar.

-¿Qué le recomendarías a alguien que esté empezando?

-Que lo hagan solo si les gusta. Creo que si uno quiere ser competitivo hay que surfear siempre, aunque tu mejor amigo te diga que esa tarde el mar está malísimo. El secreto es meterse al agua todos los días en la condición que sea.

-¿Ves un buen nivel en Argentina de cara al futuro?

-Sí. Veo que hay un cambio. Se está tomando al surf como un deporte y no solo como una actividad recreacional que hacen unos loquitos con tabla para irse de viaje. La parte recreativa sigue estando, pero hay un cambio en cuanto a la conciencia para el cuidado, el aprendizaje, la dedicación, el entrenamiento, hay un cambio grande.

“Admiro al deportista grande puede tener la madurez para compartir su conocimiento y a la vez ser buena gente”, Martín Passeri.

-Y vos ¿Cómo te ves en un futuro cercano?

-Yo voy a seguir siendo un surfista apasionado sea compitiendo, entrenando gente o lo que fuere. Mi búsqueda es bajar todo lo que fui aprendiendo a los competidores que vienen y poder potenciarlos. Ayudar y mejorar a los chicos que decidan aprender surf, ya sea como algo profesional o recreacional, pero siempre haciendo hincapié en los aspectos disciplinarios. Concientizarlos de que si comen y entrenan mejor o se dedican a aprender los distintos aspectos técnicos, en definitiva, van a disfrutar mucho más.

-Le debés a tu padre el haberte metido por primera vez al agua con una tabla. ¿Te gustaría que tus hijos también surfeen?

-Ya lo hacen, el otro día mi hijo corrió unas olas increíbles. Realmente me emociona verlo, pero quiero que sea su elección. Me encanta que haga éste y otros deportes, pero quiero que elija lo que a él le divierta. Si en algún momento opta por ser deportista profesional, ahí si voy a estar encima para que no se distraiga.

 

Multimedia:

Passeri con Nicolás Gallegos

Passeri en acción

Share this:

Deja un comentario